Una buena
madre, pareja, jefa…
no explota
Y otras creencias que te obligan
a tragarte lo que sientes
hasta que revientas.
Nos han enseñado a contener, a no molestar, a quedar bien.
A sonreír cuando por dentro arde la frustración, te bloquea el miedo o te hunde la tristeza.
Las emociones que no gestionas no desaparecen: se acumulan dentro de ti.
Hasta que revientas.
Pero soltar todo lo que sientes sin filtro no arregla nada.
Se trata de entender de dónde viene y aprender a gestionarlo –sin hacerte daño a ti ni dañar a los demás.
No necesitas años de terapia ni seguir sufriendo para lograrlo.
Puedes empezar a transformar tus patrones emocionales, recuperar tu bienestar y dejar atrás los altibajos en 12 semanas.
(Los primeros cambios llegan mucho antes).
Soy Adela Pérez, mentora de Ingeniería Emocional MAT y asesora de crianza consciente.
Así puedo ayudarte:
Crianza Consciente: mejora la relación con tus hijos desde tu gestión emocional
Explotas, cedes, te repites… y puede que sientas que tú no eras así antes de ser madre.
Que, de alguna manera, has dejado de ser tú.
Hay una forma de educar sin perderte y cayéndote bien.
Te acompaño a crear una relación de respeto, límites claros y conexión emocional sana con tus hijos a través de tu propia gestión emocional.
Acompañamiento individual para adultos
Sientes que en tu vida se repiten las mismas situaciones una y otra vez.
Diferentes personas, diferente escenario… pero los mismos patrones emocionales que te drenan.
Y aunque lo intentas, no logras cambiarlos.
Recupera tu bienestar, tu energía y tu poder personal en un proceso práctico, directo y profundo.
Soy Adela
Toda mi vida he sido una persona muy responsable.
Con mi familia, con los estudios, en el trabajo…
Siempre dispuesta, siempre intentando hacerlo bien.
Cambiaba el escenario pero siempre acababa repitiendo los mismos patrones.
Me movía entre el control y la insatisfacción constante.
Lo peor es que no entendía por qué me pasaba.
Cuando nacieron mis hijas, quise salir de ahí.
Tenía claro que no quería ser una madre gruñona que daba órdenes y metía prisa… pero no encontraba cómo sostenerme para hacerlo de otra manera.
Por fuera parecía que tenía todo bajo control.
Y muchas veces, así era: resolvía, sonreía, escuchaba a los demás.
Pero otras veces no, y me sentía sobrepasada, irritable o simplemente sin energía.
Cómo pasé de ese altibajo emocional a encontrar calma dentro de mí y acompañar hoy a otras personas en ese mismo camino, te lo cuento aquí:
Conoce las historias de personas
que han trabajado conmigo
He entendido por qué por mucho que intento ayudar a los demás, me acabo desgastando y decepcionando cuando ellos no están cuando yo les necesito.
He aprendido a poner límites sanos a los demás y a mí misma, a mi forma de ofrecer mi ayuda, a darme primero a mí sin sentirme egoísta ni pensar que estoy quitándole a los demás.
Y esto me da mucha seguridad y serenidad.
Cuando te entiendes por dentro y cómo funcionas, es más fácil entender que los demás también tienen su propia forma de interpretar la realidad.
Con este acompañamiento he conocido mis patrones emocionales y cómo transformarlos para sentirme más en paz conmigo misma.
Silvia
He aprendido a conocer cómo es mi personalidad en función de lo que siento.
Cuando empiezas a entender por qué haces las cosas y cómo te sientan, es muy revelador.
Para mí, lo que lo hace diferente es que no te dice lo que tienes que hacer.
Te ayuda a entender qué te pasa a ti y qué emociones están apareciendo.
Es un trabajo de crecimiento interior muy profundo, porque empiezas a darte cuenta de cosas que haces y que no te sientan bien… y ahí empieza el cambio.
Incluso lo he notado en cómo lo vive tu cuerpo. Por ejemplo, esa presión en la garganta cuando me he callado algo o no lo he expresado con la emoción que tocaba…
Y todo eso hace que hoy me sienta mucho más en paz conmigo misma, me entiendo y me siento más segura del camino en el que estoy.
Elena
Me ha encantado el curso, cuánto me alegro de no haberme pensado mucho inscribirme porque sino hubiera dicho, uf no tengo tiempo.
He aprendido herramientas muy valiosas para la educación de nuestros hijos.
Hemos hecho muchas actividades enfocadas a afrontar los retos cotidianos que todos tenemos con nuestros hijos y a conocer cómo enseñarles habilidades que consideramos importantes.
El curso además me ha ayudado muchísimo a conocerme mejor.
Sin duda alguna se lo recomendaré a mis amigas»
Míriam
“Después de una separación tóxica yo le hablaba a mi hijo con pena. A través del curso he aprendido a hacer equipo con mi hijo y expresar mis emociones. Ahora tenemos una relación muy diferente.
Esto es una carrera de fondo. Y lo importante no es llegar a la meta, sino correrla.“
Iñaki
El programa del Círculo de las emociones cambió mi forma de ver y gestionar mis propias emociones, de entender la importancia de cada una y cuando no toca una emoción y eso te hace perder toda tu energía.
Todo ha mejorado bastante, pero sobre todo en mí, en cómo afronto yo los retos del día a día. Cómo gestiono mi estrés, tristeza, rabia…Y cómo eso hace que todo fluya más en casa.
Sigue habiendo situaciones de conflicto, y seguro que los seguirá habiendo, pero he aprendido a transmitir mis sentimientos y necesidades a los que me rodean y así todos estamos mejor.
Ha sido un antes y un después en mi vida personal y familiar.»
Jaris
«A mí me ha servido para tener mucha más empatía y mucha más paciencia. Estoy poniendo mucho de mí y eso se nota. Yo siempre he sido muy tajante y firme, y no sabía poner límites.
Ahora he aprendido a poner límites con cariño, y es mucho mejor así.
Además, una de las cosas que más me está ayudando con mi hijo es negociar.»
