Skip to content Skip to footer

Una buena
madre, pareja, jefa…
no explota

Y otras creencias que te obligan
a tragarte lo que sientes
hasta que revientas.

Nos han enseñado a contener, a no molestar, a quedar bien.

A sonreír cuando por dentro arde la frustración, te bloquea el miedo o te hunde la tristeza.

Las emociones que no gestionas no desaparecen: se acumulan dentro de ti. 

Hasta que revientas.

Pero soltar todo lo que sientes sin filtro no arregla nada.

Se trata de entender de dónde viene y aprender a gestionarlo –sin hacerte daño a ti ni dañar a los demás.

No necesitas años de terapia ni seguir sufriendo para lograrlo. 

Puedes empezar a transformar tus patrones emocionales, recuperar tu bienestar y dejar atrás los altibajos en 12 semanas.

(Los primeros cambios llegan mucho antes).

Soy Adela Pérez, mentora de Ingeniería Emocional MAT y asesora de crianza consciente. Así puedo ayudarte:

01

Crianza Consciente: mejora la relación con tus hijos desde tu gestión emocional

Explotas, cedes, te repites… y puede que sientas que tú no eras así antes de ser madre.

Que, de alguna manera, has dejado de ser tú.

Hay una forma de educar sin perderte y cayéndote bien.

Te acompaño a crear una relación de respeto, límites claros y conexión emocional sana con tus hijos a través de tu propia gestión emocional.

 

02

Acompañamiento individual para adultos

Sientes que en tu vida se repiten las mismas situaciones una y otra vez.

Diferentes personas, diferente escenario… pero los mismos patrones emocionales que te drenan.

Y aunque lo intentas, no logras cambiarlos.

Recupera tu bienestar, tu energía y tu poder personal en un proceso práctico, directo y profundo.

Soy Adela

Toda mi vida he sido una persona muy responsable.

Con mi familia, con los estudios, en el trabajo…

Siempre dispuesta, siempre intentando hacerlo bien.

Lo peor es que no entendía por qué me pasaba.

Cambiaba el escenario pero siempre acababa repitiendo los mismos patrones.

Cuando nacieron mis hijas, quise salir de ahí.

Tenía claro que no quería ser una madre gruñona que daba órdenes y metía prisa… pero no encontraba cómo sostenerme para hacerlo de otra manera.

Por fuera parecía que tenía todo bajo control.

Y muchas veces, así era: resolvía, sonreía, escuchaba a los demás.

Pero otras veces no, y me sentía sobrepasada, irritable o simplemente sin energía.

Me movía entre el control y la insatisfacción constante. Cómo pasé de ese altibajo emocional a encontrar calma dentro de mí y acompañar hoy a otras personas en ese mismo camino, te lo cuento aquí:

Conoce las historias de personas
que han trabajado conmigo

“Después de una separación tóxica yo le hablaba a mi hijo con pena. A través del curso he aprendido a hacer equipo con mi hijo y expresar mis emociones. Ahora tenemos una relación muy diferente.

Esto es una carrera de fondo. Y lo importante no es llegar a la meta, sino correrla.“

Iñaki

padre de un niño de 11 años

El programa del Círculo de las emociones cambió mi forma de ver y gestionar mis propias emociones, de entender la importancia de cada una y cuando no toca una emoción y eso te hace perder toda tu energía.

Todo ha mejorado bastante, pero sobre todo en mí, en cómo afronto yo los retos del día a día. Cómo gestiono mi estrés, tristeza, rabia…Y cómo eso hace que todo fluya más en casa.

Sigue habiendo situaciones de conflicto, y seguro que los seguirá habiendo, pero he aprendido a transmitir mis sentimientos y necesidades a los que me rodean y así todos estamos mejor.

Ha sido un antes y un después en mi vida personal y familiar.»

Jaris

madre de dos niños de 9 años

Me apunté al programa del Círculo de las Emociones por la dinámica de gritos que tenía en casa. Necesitaba cortar con esa forma de convivencia.

Ahora que he terminado siento que estoy mucho más segura de mí y consciente de cómo estoy y cómo gestionar mis emociones.

He dejado de gritar y castigar.

El ambiente es mucho más tranquilo y existe mejor comunicación.

A diferencia de otros programas que había hecho, he notado que todos se centraban en los niños pero ninguno se centraba en mí como en el Círculo.

Eva

madre de dos niños de 14 y 17 años

«A mí me ha servido para tener mucha más empatía y mucha más paciencia. Estoy poniendo mucho de mí y eso se nota. Yo siempre he sido muy tajante y firme, y no sabía poner límites. 

Ahora he aprendido a poner límites con cariño, y es mucho mejor así. 

Además, una de las cosas que más me está ayudando con mi hijo es negociar.»

Rosario

Madre de un niño de 11 años

El acompañamiento me ayuda muchísimo a pasarlo a la práctica, porque justo me ha sucedido algo relacionado con lo que estamos hablando en la sesión, y yo te lo puedo contar y tú lo analizas en el momento.

Me ayuda a dar el enfoque en mi caso particular, para mi personalidad y la personalidad de cada una de mis hijas.

Y eso era algo que me faltaba antes.»

Ana

madre de dos niñas de 8 y 10 años

«Yo quería mejorar la relación con mis hijos y además enseñarles como adulta herramientas para aprender a gestionarse.

Te enseña de una manera muy fácil cómo estamos nosotras. Y además, al entenderlo y asimilarlo me resulta más fácil decírselo a mis hijos y que ellos lo intenten cambiar.

Es una manera muy fácil y muy práctica de entender tus emociones»

Mireia

mamá de dos niños de 5 y 9 años

Para poder acompañarte, necesito conocerte mejor.

Blog